En este libro Havard, su autor, nos ruerda que somos líderes no solo viviendo las virtudes humanas sino también potenciando la humildad y la magnanimidad. Esta virtud nos ayuda a dar lo mejor de cada uno y al máximo. No siendo apocado. Porque eso no es ser humilde sino pusilánime.
Al final del libro hay preguntas para la reflexión personal.
Comentarios
Publicar un comentario