He terminado el año como otros, de retiro espiritual en Riaza y me ha acompañado de lectura "Gracia de Cristo" de Enrique García-Máiquez. Gracias a él he repasado el Evangelio con una sonrisa viendo los mismos pasajes con ojos diferentes.
Gracia de Cristo despierta una mirada chispeante de los Evangelios, que permite descubrir con unos ojos cercanos a los de Cristo, los mismos pasajes pero cargados de humor. Como indica el autor, no hay comentarios directos de la gracia o guasa de Jesús en el Nuevo Testamento. Pero una lectura atenta te permite descubrir ese buen humor propio de un hombre perfecto, que es a la vez Dios. Que es variado, irónico a veces, socarrón otras, marrón, con retranca,... Pero en todo caso presente de manera constante en todos los episodios de su vida pública.
G.K. Chesterton afirma que Dios había ocultado su alegría al hombre porque era algo demasiado grande para mostrárselo, y el autor de este repaso por la vida del Mesías, aunque es chestertiano, demuestra que esa afirmación no es verdad, sabiendo que Chesterton era conocedor del humor del Hijo de Dios.
Comentarios
Publicar un comentario