Este libro permite conocerse mejor y conocer mejor a los demás. Promueve el conocimiento propio para superar los defectos y potenciar las cualidades. El autor habla de los cuatro temperamentos clásicos: colérico, melancólico, sanguíneo y flemático. Según el temperamento que tengas destacarás en algunos aspectos y en otros serás más mediocre.
Para mejorar habla de un modelo virtuoso que permite ser líder de los que nos rodean. No es un liderazgo impositivo o dictatorial, sino más bien inspirador y propositivo.
Para alcanzar este liderazgo hay que vivir la unidad fundamental y las cuatro virtudes básicas que son la prudencia, la fortaleza, el dominio de sí y la justicia. Esto hace que una persona sea integra.
Pero no basta con la integridad de una persona para que sea líder además tiene que vivir la virtud de la magnanimidad y la humildad fraterna, con sus iguales.
Pero ahí no queda el camino para el liderazgo hace falta que la persona tenga un corazón activo.
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